DIY: Tazas de cerámica pintadas

DIY: Tazas de cerámica pintadas

Con la pintura correcta se puede pintar sobre cualquier tipo de superficie: madera, plástico, tela o incluso cerámica o porcelana. Todo lo que necesitas es un pincel y pintura para cerámica (o rotuladores) y la taza o el plato de cerámica que quieras personalizar. Una taza blanca es el lienzo perfecto para dejarla totalmente a tu gusto, pero no se acaban ahí las posibilidades. Con pinturas tornasoladas y fondos más oscuros el resultado puede ser espectacular, pero empecemos por los básicos…

DIY: Tazas de cerámica pintadas | Servicolor

[symple_heading style=»dashed-line» title=»Materiales para personalizar tazas» type=»h2″ font_size=»» text_align=»left» margin_top=»20″ margin_bottom=»20″ color=»undefined» icon_left=»» icon_right=»»]

[symple_heading style=»dashed-line» title=»Paso a paso: pintar tazas de cerámica» type=»h2″ font_size=»» text_align=»left» margin_top=»20″ margin_bottom=»20″ color=»undefined» icon_left=»» icon_right=»»]

Siempre es importante empezar con la superficie que queremos pintar bien limpia, así que en el caso de la taza deberás lavarla con agua y jabón y secarla muy bien. Puedes pasarle un paño con alcohol para eliminar cualquier residuo y déjala secar completamente. Elige el diseño que quieras pintar y traza las líneas exteriores. Para dibujos con muchas líneas puede que sea más sencillo utilizar un rotulador ¡sobre todo si no tenemos mucha experiencia! Ya sabes que cuanto más sencillo sea el dibujo, menos posibilidades de error hay, aunque el que te enseñamos tiene bastante detalle y les ha quedado impecable.

DIY: Tazas de cerámica pintadas | Servicolor

Cuando se haya secado la pintura del contorno ya puedes colorear tu diseño con la pintura de color sola o diluida. Con un pincel de punta fina siempre llegarás mejor a los rincones cuando los detalles sean pequeños, aunque un diseño con grandes brochazos de color sin delineado también quedaría genial.

DIY: Tazas de cerámica pintadas | Servicolor

Deja que la pintura se seque durante 24 horas y después introdúcela en el horno a 150°C durante 30 minutos. Después sácala del horno y deja que se enfríe a temperatura ambiente sin someterla a grandes cambios de temperatura. Tras este paso, la pintura pasa a ser resistente a la luz, el calor, los lavados y los detergentes habituales, ¡podrás usarla igual que antes! Por supuesto, puedes aplicar la misma pintura para cerámica a cualquier otro plato o fuente del mismo material y después utilizarlo como cualquier vajilla, la pintura no es tóxica. 😉

DIY: Tazas de cerámica pintadas | Servicolor

¿ Tienes ya pensado lo que vas a dibujar en tu taza?

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