Cómo pintar (bien) con rodillo

Hay un momento en que el interior de nuestra casa necesita a una manita de pintura, y hemos decidido hacerlo nosotros mismos, pero nos asaltan una multitud de dudas. Para empezar no sabemos ni qué rodillo tenemos que usar.

No hay que preocuparse. Hemos visto muchas veces a profesionales pintar con facilidad a rodillo y pensamos que puede ser hasta divertido pero ¿servirán todos los rodillos para cualquier pintura? ¿habrá qué usar rodillos diferentes según las superficies?

Pues la respuestas es sí; necesitaremos rodillos distintos según las superficies y el tipo de pintura. Para superficies rugosas o pintura a gotelé necesitaremos rodillo de pelo largo o de lana; y para mí superficies lisas lo haremos mejor con rodillo sintético. Cómo las paredes interiores de las casas son lisas usaremos un rodillo sintético a no ser que queramos pintar a gotelé. Hasta aquí parece sencillo ¿no?, vamos a complicarlo un poco.

Y es que según la pintura que vayamos a usar también necesitaremos diferentes rodillos. Si vamos a usar pintura plástica debemos optar por un rodillo de pelo corto. Mientras que si optamos por una pintura acrílica nuestro rodillo será el de pelo largo.

¿Y las partes altas cómo los techos? Tendremos que conseguir un alargador de rodillo para facilitarnos el trabajo.

Bueno, pues parece que ya está, tenemos claro qué tipo de rodillo elegir, la pintura y el color. Ya tenemos todo el material, podemos empezar a pintar pero… ¡alto! , no nos precipitemos, antes de comenzar a pintar tendremos que tener en cuenta lo siguiente:

  1. Limpieza del rodillo: para asegurarnos que no impregnamos la pared de pelusas hay que limpiar el rodillo. Es simple, cogemos cinta aislante y la pegamos por el rodillo, al despegarla se irá la suciedad.
  2. Las partes más altas y los rodapiés deben ser pintados con brocha.
  3. A la hora de meter el rodillo a la pintura, hemos de tener mucho cuidado para que no se impregnen totalmente de pintura, será un gasto innecesario y quedará demasiado pesado. Hemos de hacerlo sin sumergirlo del todo, o incluso pintando el rodillo con una brocha si queremos ser más precisos.

Y bueno, ya hemos hecho todo lo anterior ¿podemos ya empezar a pintar? Pues sí, podemos empezar. Primero se pintará en vertical y luego en horizontal. No se llega nunca a los rodapiés ni a los zócalos. Para pintar zonas más altas cómo techos usaremos el alargador.

Con estos sencillos trucos rápido controlarás la técnica de pintar a rodillo, cómo vemos no es difícil, sólo se ha de tener claro el tipo de superficie sobre el que se va a pintar y la clase de pintura, una vez sepamos esto todo será coser y cantar. En cuánto le cojamos el truco nuestro resultado será muy bueno, y pasaremos a hacerlo nosotros mismos con la satisfacción del trabajo hecho en casa.

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